En un grafo no dirigido, las relaciones entre los vértices son completamente simétricas. Las conexiones no poseen un sentido o una flecha que indique una ruta obligatoria; el camino está abierto en ambas direcciones.
Si existe una arista que une al vértice A con el vértice B, formalmente el par de vértices se define como un conjunto no ordenado:
{A, B}
La relación (A, B) es exactamente igual a (B, A)
{A, B}={B,A}