Consiste en agregar un nuevo nodo dentro del árbol respetando las reglas de organización de la estructura. La ubicación del nodo dependerá del tipo de árbol utilizado.
Para lograrlo, el proceso generalmente sigue una lógica de dos pasos: primero se realiza una búsqueda desde la raíz (el nodo principal) descendiendo por las ramas hasta encontrar la posición vacía correcta, y luego se realiza la conexión del nuevo elemento.